Cada crisis internacional pone en evidencia la fragilidad energética de España. La escalada de tensiones en Irán y sus consecuencias en los precios de la electricidad, el gas y los combustibles han vuelto a encender las alarmas. Así lo ha expresado Eduardo Piné Cáceres, presidente de AHMUR, en un artículo publicado este miércoles en el diario La Verdad, donde defiende el biometano como una solución real y estratégica para reducir la dependencia exterior.
“No se trata solo de una crisis de precios, es una crisis de vulnerabilidad”, subraya Piné. “Cuando un país no aprovecha sus recursos y depende de la energía que viene de fuera, deja de controlar una parte esencial de su economía, quedando expuesto a conflictos geopolíticos, tensiones en los mercados internacionales y rutas estratégicas que no domina”.
El presidente de AHMUR insiste en que España no puede permitirse seguir afrontando cada tormenta energética como si fuera inevitable. Frente a esta realidad, el biometano —obtenido a partir de residuos orgánicos, agrícolas, ganaderos, urbanos e industriales— se presenta como una pieza clave. “No hablamos de una idea futura ni de una tecnología por desarrollar, hablamos de una solución real, disponible y estratégica”, afirma.
Seguridad frente a dependencia
Para Piné, el biometano no es solo una cuestión de sostenibilidad ambiental, sino de seguridad nacional: seguridad para las empresas, que necesitan costes estables para invertir y competir; seguridad para las familias, que ven cómo cada crisis internacional se traduce en más presión sobre sus hogares; y seguridad para España, que no puede aspirar a ser una economía fuerte si sigue siendo tan vulnerable en algo tan básico como la energía.
“Cuando suben la electricidad, los combustibles y el gas natural, se encarece la producción y se dispara toda la cadena logística. Con estas subidas, el país entero es más pobre”, advierte.
El dirigente empresarial lamenta que, en un momento tan crítico, haya responsables públicos y actores políticos que aborden estos asuntos “con frivolidad, con mensajes erróneos o con intereses particulares de corto plazo”. Y reclama rigor, seriedad y una reacción basada en criterios técnicos.
“España tiene capacidad para mejorar nuestra respuesta a crisis energéticas extranjeras. Tiene recursos, tiene tejido empresarial, tiene conocimiento técnico y tiene, además, una razón de fondo que ya no admite más retrasos: no hay seguridad económica sin seguridad energética“, sentencia.
Lecciones no aprendidas
Piné recuerda que la guerra de Irán se suma a experiencias anteriores como la guerra de Ucrania o la pandemia de COVID-19, que ya mostraron el alto coste de depender energéticamente del exterior. “Debemos aprender y reaccionar de estas lecciones”, insiste.
El biometano, concluye, “es una herramienta más de defensa económica, industrial y social. Es una de las mejores respuestas que España puede dar para protegerse ante crisis como la que hoy estamos viviendo. Y cuanto antes reaccionemos, antes empezaremos a ser más fuertes”.
Artículo publicado originalmente en el diario La Verdad por Eduardo Piné Cáceres, presidente de AHMUR.